Sanación Pránica:
La sanación pránica es una terapia complementaria que utiliza el “prana” shi o ki, para aliviar y prevenir enfermedades, así como para balancear, armonizar y transformar los procesos del cuerpo con el objeto de obtener una mejor calidad de vida en todos sus aspectos.
Esta técnica nació de la mano de un ingeniero químico filipino conocido como Master Choa Kok Sui quien, por más de 20 años, estudió el impacto de la energía, externa e interna, en el ser humano y lo compiló en libros que fueron traducidos a más de 20 idiomas.

Choa Kok Sui se basó en el concepto del aura, que es el campo energético que está alrededor del cuerpo humano y por medio del cual se absorbe prana del entorno. En sus textos también hace referencia a los chakras, y que son los centros energéticos que están en el cuerpo y controlan un órgano específico, como por ejemplo, el corazón, la cabeza o la garganta. Dado que los problemas del cuerpo físico están asociados a desequilibrios en el cuerpo energético, la sanación pránica puede detectar, explorar, localizar, determinar y corregir el problema específico en el aura y los chakras, incluso antes de que el trastorno se manifieste a nivel físico. Eso permite que se acelere el grado de autorecuperación del cuerpo físico y mental.

Se trabaja limpiando las formas de energía que nos distorsionan y alteran, para luego aportar energía que refuerzan nuestras estructuras sutiles, auras y chakras. Así, no solo eliminamos aquello que nos lleva a pensar, sentir y actuar de formas desagradables y disonantes, sino que a su vez reforzamos energéticamente la parte del comportamiento de la persona que se quiera potenciar.

Sanación Pránica puede trabajar en diferentes ámbitos tales como desordenes del sistema respiratorio como el asma, circulatorios el corazón, osteomusculares dolores musculares, tendinitis, gastrointestinal dolor abdominal, urinario infecciones de la uretra, problemas del sistema reproductivo como impotencia, afecciones a la piel etc.. En psicoterapia Pránica se pueden trabajar problemas tales como: autoestima, ansiedad, depresión, stress, fobias, miedos, crisis de pánico, duelos entre otras.